Leemos el trabajo real
Observamos reuniones, recorridos de decisión y conversaciones cotidianas. Nos interesa entender dónde se traba la coordinación, qué se repite y qué se evita. Un diagnóstico útil no sale de un cuestionario aislado: sale de mirar cómo circula el trabajo entre las personas.
También escuchamos a quienes suelen tener menos voz en la operación. Esa lectura incómoda suele explicar por qué un acuerdo que se ve bien en la presentación no sobrevive al martes por la tarde.